SACRAMENTOS

Los sacramentos son la continuidad de la acción de Jesús y de su presencia en la historia. Jesús nos acompaña en el camino de la vida de un modo proporcionado a nuestra naturaleza sensible, porque no se olvida de nosotros. Los sacramentos son acciones de Dios, instituidas por Jesucristo para liberarnos de nuestros males, para santificarnos uniéndonos a él y para ayudarnos con su fuerza. Lo mismo que hacía él en su vida terrena, lo ha dejado a su Iglesia. En cada sacramento actúa Cristo: Sea quien fuere el que bautiza, es Cristo quien bautiza. 


BAUTISMO

Se determinará día y hora con el sacerdote. Habrá una reunión previa con los padres para preparar la celebración. 

PRIMERA COMUNIÓN

La preparación para la comunión de niños se realiza en pequeños grupos de catequésis para su formación. 

CONFIRMACIÓN

La preparación para la confirmación de adultos se realiza de forma personalizada. 

MATRIMONIO

Los novios deben concretar día y hora del matrimonio con seis meses de anticipación.

Deberán hacer el curso prematrimonial.

Antes de la celebración, se tendrá una reunión preparatoria de la liturgia del Sacramento.


SACRAMENTOS DE SANACIÓN


PENITENCIA

  • Confesiones, antes y después de las misas y siempre que lo soliciten. Domingos de 11:00 a 13:30 y de 19.00 a 20.30

Para confesarse es necesario comenzar "por la escucha de la voz de Dios" seguido del "examen de conciencia, el arrepentimiento y el propósito de la enmienda, la invocación de la misericordia divina que se nos concede gratuitamente mediante la absolución, la confesión de los pecados al sacerdote, la satisfacción o cumplimiento de la penitencia impuesta, y finalmente, con la alabanza a Dios por medio de una vida renovada".

El examen de conciencia

A continuación las 30 preguntas propuestas por el Papa Francisco para hacer una buena confesión:

En relación a Dios

¿Solo me dirijo a Dios en caso de necesidad? ¿Participo regularmente en la Misa los domingos y días de fiesta? ¿Comienzo y termino mi jornada con la oración? ¿Blasfemo en vano el nombre de Dios, de la Virgen, de los santos? ¿Me he avergonzado de manifestarme como católico? ¿Qué hago para crecer espiritualmente, cómo lo hago, cuándo lo hago? ¿Me rebelo contra los designios de Dios? ¿Pretendo que Él haga mi voluntad?

En relación al prójimo

¿Sé perdonar, tengo comprensión, ayudo a mi prójimo? ¿Juzgo sin piedad tanto de pensamiento como con palabras? ¿He calumniado, robado, despreciado a los humildes y a los indefensos? ¿Soy envidioso, colérico, o parcial? ¿Me avergüenzo de la carne de mis hermanos, me preocupo de los pobres y de los enfermos?

¿Soy honesto y justo con todos o alimento la cultura del descarte? ¿Incito a otros a hacer el mal? ¿Observo la moral conyugal y familiar enseñada por el Evangelio? ¿Cómo cumplo mi responsabilidad de la educación de mis hijos? ¿Honro a mis padres? ¿He rechazado la vida recién concebida? ¿He colaborado a hacerlo? ¿Respeto el medio ambiente?

En relación a mí mismo

¿Soy un poco mundano y poco creyente? ¿Como, bebo, fumo o me divierto en exceso? ¿Me preocupo demasiado de mi salud física, de mis bienes? ¿Cómo utilizo mi tiempo? ¿Soy perezoso? ¿Me gusta ser servido? ¿Amo y cultivo la pureza de corazón, de pensamientos, de acciones? ¿Nutro venganzas, alimento rencores? ¿Soy misericordioso, humilde, y constructor de paz?


UNCIÓN DE ENFERMOS

Unción de los enfermos. En su vida, Jesús se mostró cerca de los enfermos e identificado con ellos: Estuve enfermo y me visitasteis (Mt 25,26). La gracia primera de este sacramento es un gracia de consuelo, de paz y de ánimo para vencer las dificultades propias del estado de enfermedad grave o de la fragilidad de la vejez.

"Con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, toda la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve" (LG11).

La enfermedad puede conducir al repliegue sobre sí mismo, a veces incluso a la desesperación y a la rebelión contra Dios. Puede también hacer a la persona más madura, ayudarle a discernir en su vida lo esencial. Con mucha frecuencia, la enfermedad empuja a una búsqueda de Dios, a un retorno a Él. (1501). La enfermedad grave y el sufrimiento nos abre a lo infinito y demuestra que este mundo no es nuestra casa.

Por la gracia de este sacramento, el enfermo recibe la fuerza y el don de unirse más íntimamente a la Pasión de Cristo: en cierta manera es consagrado para dar fruto por su configuración con la Pasión redentora del Salvador. El sufrimiento, secuela del pecado original, recibe un sentido nuevo, viene a ser cooperación en la obra salvífica de Jesús.

Este sacramento se administra a los enfermos que lo necesitan, no solo en el momento de la muerte. No es bueno dejar de llamar al sacerdote para que no se asuste el enfermo. Ya intuye que está mal y lo que necesita es un salvavidas en el momento más importante de su vida. 

CATEQUESIS PARA TODOS

El Curso Prematrimonial se compone de 10 charlas impartidas los martes, de 20:30 a 21:30h. a partir de febrero. 


Cursillos Prematrimoniales

Los cursos prematrimoniales se componen de 10 charlas impartidas 2 martes al mes a partir de octubre, de 20.30 a 22.00 h. 


Catequesis

INICIACIÓN A LA CATEQUESIS Y A LA ORACIÓN:

  • Lunes de 17.30 a 18.30 h.

PRIMERA COMUNIÓN:

  • Viernes de 17.15 a 18.30 h.

CONFIRMACIÓN JÓVENES:

  • Martes de 18.00 a 19.00 h.

CONFIRMACIÓN ADULTOS:

  • Lunes alternos a las 19:00 h.


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